Con la llegada de la primavera tenemos más horas de luz y las temperaturas aumentan, incrementando la sudoración y la producción de sebo.
En la piel del hombre, más grasa y gruesa que la piel de la mujer, el exceso de sudor se mezcla con el sebo y obstruye los poros más fácilmente, especialmente en algunas zonas como la frente o la espalda, por ejemplo. Asimismo, el vello facial atrapa el sudor y la polución.
Al igual que en otras épocas del año, es importante hidratar, regenerar, reparar, y proteger la piel facial del hombre para actuar contra los signos del envejecimiento cutáneo y tener una piel más joven, pero sin los brillos típicos del sudor y el exceso de sebo. Para ello es importante que esta acción se haga con productos pensados para la piel del hombre; con los activos y concentraciones necesarias, que sean ligeros, no grasos y de rápida absorción.
Por otra parte, el afeitado, combinado con una mayor sudoración y exposición solar puede dar lugar más fácilmente a enrojecimiento, inflamación y foliculitis. Esto puede evitarse con la utilización de un producto adecuado para después del afeitado.
Los imprescindibles:
1.-Limpieza facial diaria para eliminar el exceso de grasa, sudor, polución, etc.
2.-Aportar activos en forma de una crema ligera que hidraten, protejan, reparen, regeneren la piel y en texturas que sean ligeras de rápida absorción y sin obstruir los poros.
3.-Protección solar diaria con productos ligeros, no grasos y que no obstruyan los poros.
4.-En caso de afeitado, utilizar productos sin alcohol que calmen, regeneren, hidraten y protejan la barrera cutánea.
Todo ello acompañado de una dieta saludable y una generosa ingesta de agua.e