La Gluconolactona es un Polihidroxiácido de nueva generación. Es un exfoliante suave e hidratante. Su gran tamaño molecular permite realizar una exfoliación superficial sin irritar, y es ideal también para todo tipo de pieles, incluídas las pieles sensibles.
¿Por qué escogimos la gluconolactona y no algún alfahidroxiácido como el glicólico o el láctico o un betahidroxiácido como el salicílico?
La gluconolactona, el ácido glicólico, el ácido láctico o el ácido salicílico forman parte del grupo de compuestos llamados Hidroxiácidos. Los hidroxiácidos tienes actividad exfoliante, y se diferencian, entre otros aspectos, por su peso molecular. A mayor peso molecular, menos capacidad de penetrar la piel y más suaves con la piel.
La gluconolactona tiene mayor peso molecular que el glicólico o el láctico (alfahidroxiácidos), y éstos, a su vez, tienen mayor peso molecular que el ácido salicílico (betahidroxiácido). Por lo tanto, la gluconolactona realiza una exfoliación más superficial y suave que los alfahidroxiácidos y éstos a su vez, realizan una exfoliación más suave que el ácido salicílico.
Esquemáticamente:
POLIHIDROXIÁCIDOS Mayor peso molecular
(Gluconolactona) Menor penetración en la piel
Mejor tolerancia, incluso para pieles sensibles
ALFAHIDROXIÁCIDOS
(ácido glicólico, ácido láctico)
BETAHIDROXIÁCIDOS Menor peso molecular
(ácido salicílico) Mayor penetración en la piel
Más irritación
Para el gel limpiador facial de Qwadrum (Active cleansing gel) seleccionamos la gluconolactona como exfoliante porque buscábamos una exfoliación suave, sin irritar y para uso diario en una piel sana.
En función de las características que buscamos en cada producto, es importante seleccionar el activo que nos aportará aquel efecto. Hay casos en los que interesa realizar una exfoliación fuerte, a pesar de producir irritación, porque la piel lo necesita. En estos casos, un ácido salicílico sería adecuado.